Las cuentas llevadas con los dedos, la búsqueda incesante de la lámina faltante y las reuniones infructuosas para rotar repetidas parecen transformarse en la era digital. El añoso ritual de completar el álbum se encontró con los esquemas de la globalización, el algoritmo, los rastreos en tiempo real y la conexión ininterrumpida. Así es como la dinámica se agilizó y los tiempos se acortaron, facilitados por nuevas plataformas que buscan que el intercambio de figuritas sea una experiencia ágil, sin perder la esencia de algo que aún perdura: la cita cara a cara.
Tanto Rodrigo Liotti como Matías Jurfest detectaron que, en tiempos de pantallas, los canjes habían cambiado. Los encuentros en las plazas —cuyo resultado antes era impredecible— se transformaron en contactos de WhatsApp y grupos de Facebook donde podría localizarse de antemano la pieza faltante. Pero esta metodología se convirtió en compendios de personas que apenas pueden ubicar lo que necesitan.
Herramientas digitales para optimizar el álbum
Así fue que los dos desarrolladores argentinos decidieron volcarse a crear las “rutas de repes”, triangulación y puntos de reunión, así como la aplicación de los QR para encontrar matches automáticos que ya se habían aplicado en la edición anterior del Mundial, pero ahora con algunas actualizaciones. En una entrevista para La Nación, Liotti comentó cómo su proyecto inició de una experiencia personal y de intentar minimizar la frustración que a su hijo le generaba no hallar con quién permutar cromos. La idea no era reemplazar las juntas en la plaza, sino facilitarlas de primera mano.
“La idea fue construir algo que resuelva esa coordinación sin reemplazar el intercambio físico, que el cambio siga siendo en la plaza, cara a cara, pero que llegar ahí sea más fácil, con todo un poco más cocinado”, explicó al medio citado. Figu.lat introduce una novedad que lleva la logística a otro nivel. Si en una convocatoria los interesados no hallan la figurita que necesitan, la herramienta puede rastrear automáticamente a un tercero para cerrar la cadena en una función que se llama “En ronda”.
Privacidad y eficiencia en el trayecto
La plataforma dinamiza a su vez la coordinación de sitios de reunión, donde los usuarios pueden disponer los espacios propios, ya sea escuelas, clubes o plazas. El sitio ofrece una “ruta de repes” que, al igual que Google Maps, indica los caminos más cortos con un cálculo que señala el recorrido mínimo entre diferentes puntos para colectar la mayor cantidad de piezas en el menor tiempo posible.
Otro aspecto a destacar es que se trata de un sitio web y no una app para descargar; de esta manera se respeta la seguridad de los usuarios, muchas veces menores de edad. “Lo más importante es la privacidad”, explicó a La Nación. “No pedimos ubicación, no tenemos chat interno, y al ser una web no requiere instalar nada desconocido en el celular ni darle permisos. ¡Eso importa especialmente cuando la usan chicos! Los padres tienen razón en ser cuidadosos con qué apps instalan y qué datos piden. La fricción también cuenta: con una URL entrás directo y empezás, sin descargas ni actualizaciones. Para algo que usás los fines de semana, una web funciona mejor que una app nativa”.
Un QR para cambiar "figus" inmediatamente
En sintonía con esta búsqueda de eficiencia, Matías Jurfest relanzó Figuritas App, una herramienta que ya es furor y que muchos definen como el "Tinder" de los coleccionistas. Aquí, la clave es la inmediatez: a través de códigos QR, la aplicación elimina el tedio de cantar el "late" y "nola" durante horas. Al escanear el código de otro usuario, el sistema realiza un match automático y despliega en pantalla exactamente qué cromos pueden intercambiarse.
La efectividad del algoritmo es asombrosa. Gracias a esta tecnología, un usuario logró cambiar 108 figuritas —el 10% del álbum— en una sola sesión, algo impensado en las ferias tradicionales. Además, la aplicación resolvió un dolor de cabeza logístico para las familias: ahora los padres pueden gestionar múltiples álbumes desde una sola cuenta, evitando tener que cargar con varios dispositivos o planillas de papel para controlar los faltantes de cada hijo.
Gamificación y privacidad: el nuevo perfil del coleccionista
La propuesta de Jurfest no solo busca el intercambio, sino también el registro lúdico del progreso. La app incorporó estadísticas detalladas y un "perfil de habilidades" inspirado en el sistema de atributos del videojuego FIFA, convirtiendo el acto de coleccionar en una experiencia competitiva y visualmente atractiva. Todo esto, bajo una premisa de seguridad similar a la de Liotti: la aplicación funciona 100% offline tras la primera descarga y no requiere registros ni correos electrónicos.
"Cada usuario tiene un QR con su colección. Al escanear el de otra persona, la app hace un match automático y te muestra en pantalla qué figuritas pueden cambiar", detalló Jurfest sobre la mecánica que está acelerando los tiempos de llenado en este 2026. Para el desarrollador, el objetivo final es que la tecnología sea un puente y no un muro: “Los usuarios se envían el QR por WhatsApp y luego se encuentran para cambiar las figuritas que la app les mostró”, concluyó, reafirmando que, aunque el algoritmo mande, el apretón de manos en la plaza sigue siendo el trofeo final.